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Cuida la salud auditiva de tu hijo, revisa las lesiones del oído que tu hijo podría padecer para prevenirlas.


A partir de las lesiones que se producen desde afuera hacia adentro del oído y a partir de las lesiones menos severas a las más severas, estas lesiones son:

Lesiones en la oreja. Ocurren cuando se abre la piel de la oreja o se crea un hematoma cuando se acumula sangre debajo de la piel. El hematoma auricular si no se trata a tiempo, puede causar que la oreja se deforme por lo que puede tener consecuencias estéticas muy importantes. Son lesiones que deben de ser tratadas por especialistas y de forma inmediata.

El deporte que pone en riesgo de padecer ese tipo de lesiones es principalmente el box, pero puede suceder en cualquier deporte donde se pueda recibir un golpe directo a la oreja como a causa de un codazo o un raquetazo; esto puede ser en fútbol, basquetbol, o deportes de raqueta.

Otitis externa. Se trata de infecciones del oído externo; son lesiones que se generan con frecuencia en deportes acuáticos ya sean clavados, natación, water polo o esquí acuático. Este padecimiento, generalmente, es el menos problemático, ya que la mayoría de las veces se trata con gotas de antibiótico.

Perforación del tímpano. Puede ocurrir por un golpe directo en la oreja por cualquiera de los deportes mencionados anteriormente; por una caída al realizar esquí acuático, si se cae directamente en el agua, o si una ola entra directamente por el conducto auditivo externo.

También puede ocurrir con la práctica de buceo, al no compensar adecuadamente la presión. Cabe mencionar que una perforación del tímpano dependiendo del tamaño que tenga puede a veces sanar sola, nada más es cuestión de vigilarla.

Pero hay veces que si no cierra sola se necesita una cirugía para repararlo. Asimismo, el mismo tipo de lesión si es más intenso, puede también lastimar los huesecillos que están detrás del tímpano y eso es bastante más grave; en este caso, si no se opera, no hay forma de tratar la pérdida auditiva.

Además, puede abrir el oído interno y causar una pérdida de audición que puede ser permanente, por lo que este tipo de lesiones deben tratarse con urgencia por un especialista en oído.

Fístula perilinfática. Contamos con dos membranas en el odio, la que se conoce normalmente como el tímpano, que es la que da hacia afuera, y otra que se le llama el tímpano secundario o “la membrana de la ventana redonda” que es mucho más delicada y que va hacia adentro, hacia el oído interno. Si esa membrana se rompe, provoca que el líquido del oído interno se fugue al odio medio, lo que puede generar una pérdida de audición permanente.

Contusión laberíntica. Esta lesión se genera cuando la fuerza del golpe es suficientemente grande como para causar lesión de las células del oído interno; estaríamos hablando de golpes en la cabeza muy severos que nos los podemos encontrar, por ejemplo, en el ciclismo, de ahí la importancia de usar casco, o en el box.

Si el golpe es más severo se puede, inclusive, fracturar el hueso temporal que es el hueso que alberga al oído, y eso puede provocar también daño en el oído interno o una parálisis facial, ya que el nervio que genera el movimiento de la cara pasa por el oído y una fractura de éste hueso del oído puede afectarlo, lo cual también requiere tratamiento inmediato.

Las acciones para prevenir este tipo de lesiones pueden ser:

Procurar que sus hijos usen equipo de protección, o sea, cascos para el ciclismo, por ejemplo. Se debe de usar siempre el equipo de protección, acorde a cada deporte. Cuando el deporte permite o requiere uso de protección, nunca brincárselo.

Asimismo, es importante que cualquier lesión de oído sea tratada por un especialista en oído, ya que horas de retraso en el diagnóstico y tratamiento pueden hacer que algo que es tratable se haga permanente.

Fuente: https://www.padresehijos.com.mx/salud/lesiones-del-oido-que-tu-hijo-podria-padecer-segun-el-deporte-que-practica/

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